Si un cuerpo encuentra a otro cuerpo
cuando van entre el centeno…
Libro polémico donde los haya, y sin embargo quien lea estos versos (del poeta Robert Burns) pensará que la historia trata de alguna relación pastelosa. Nada más lejos de la verdad.
Si algo entendí y saqué en claro es que Holden Caulfield no sabe lo que quiere. O si desea algo. Si todos nos movemos por aunque sea un solo, pequeño y a veces tonto deseo, a Holden no le obsesiona ninguno. Salvo uno quizá, un poco fantasioso.
El estilo es bien sencillo, muy cómodo de leer. Lo cierto es que si no se tiene cuidado el lector acaba adoptando esas pequeñas cosas que caracterizan al protagonista (palabras como “jo”, “falso”, etc).
Sin duda mi personaje favorito ha sido Phoebe; para ser una niña es, incluso a la vista del propio Holden, la única persona “normal” o simplemente “no falsa” de la historia.
PD: del título, aún sabiendo ahora la historia conservo una sensación. No puedo evitar imaginarme a un solemne, silencioso y sombrío espantapájaros guardando un campo de centeno.
Inner dicho:
on Enero 31, 2009 at 2:11 pm
Ha sido error mío >___<
Me alegra que te guste la readucción!
uyulalanoessilencio dicho:
on Enero 31, 2009 at 3:25 pm
*Le da lacasitos* Pero Inner…Innercilla, Innerchosa…yo os amo igual! -¬-
OH!